Cuatro áreas especializadas, un mismo equipo. Conoce qué incluye cada servicio, a quién está dirigido y qué puedes esperar en términos de tiempo y costo.
Acompañamos a empresas nacionales y subsidiarias de grupos multinacionales en cada decisión que afecta su estructura legal: desde la constitución de la sociedad hasta la negociación de contratos clave con proveedores, clientes y socios estratégicos.
Trabajamos como una extensión del equipo legal interno (o como el equipo legal, cuando no existe uno): revisamos contratos antes de firmarlos, anticipamos riesgos en negociaciones y mantenemos la documentación corporativa al día para auditorías, levantamientos de capital o procesos de venta.
Ideal para: empresas en expansión, procesos de M&A, due diligence y estructuras de gobierno corporativo.
El derecho laboral guatemalteco favorece la prevención: la mayoría de los conflictos costosos se originan en contratos mal redactados o políticas internas inconsistentes. Trabajamos primero en blindar esa base.
Cuando ya existe un conflicto —una terminación complicada, una denuncia, una negociación colectiva— representamos a la empresa con un enfoque que prioriza acuerdos razonables sobre litigios largos, sin dejar de litigar cuando es la mejor opción.
Ideal para: empresas con equipos en crecimiento, procesos de reestructuración o conflictos laborales activos.
Antes de firmar cualquier contrato relacionado con un inmueble —compra, arrendamiento, garantía o desarrollo— hacemos la revisión que evita sorpresas: estado registral, gravámenes, condiciones de uso de suelo y antecedentes legales de la propiedad.
Para proyectos de desarrollo, acompañamos desde la estructuración legal del proyecto hasta los contratos con inversionistas, constructoras y compradores finales.
Ideal para: desarrolladores, inversionistas y empresas que adquieren o arriendan inmuebles comerciales.
No todos los conflictos se resuelven igual. Antes de litigar, evaluamos con el cliente si una negociación directa, una mediación o un arbitraje resuelve el problema de forma más rápida y económica que un proceso judicial.
Cuando litigar es la mejor —o única— opción, lo hacemos con la misma claridad: explicamos plazos realistas, costos esperados y los escenarios posibles antes de iniciar cualquier proceso.
Ideal para: empresas que enfrentan disputas comerciales, contractuales o societarias.
Cuéntanos qué está pasando y te orientamos hacia el área correcta — o, si involucra varias, coordinamos un equipo integrado.